portada-virgenTítulo: Virgen

Autor: Luciano Bellelli

Editorial:  Adarve

Paginas: 196

ISBN: 978-84-16824-14-4

 

Esta es, quizás, de las reseñas más difíciles que me ha tocado escribir hasta el momento. Llevo días dándole vueltas a las palabras, escribiendo, borrando y reescribiendo, intentando resumir o explicar lo que me pasó cuando terminé este libro. Es gracioso si pensamos en el contraste con lo que fue leerlo, donde todas las tensiones y emociones se sienten en carne propia.

Virgen es la segunda novela de Luciano Bellelli; una historia de  amor, sexo y pasión, pero que no puede resumirse solo en eso.  La historia comienza con Norman, un adolescente enamorado en secreto de su mejor amiga pero que, como suele suceder, no es correspondido. Hasta ahí, podemos pensar que es una historia normal de adolescentes que luchan contra sus hormonas y contra los golpes del destino, pero este no es más que el punto de partida; desde ese momento todo se vuelve oscuro, envuelto en una nube de misterio, secretos y desesperación.

Debo admitir que tardé tan solo dos noches en terminar el libro. El lenguaje “coloquial” empleado por el autor que caracteriza de manera exacta a los personajes y la cotidianidad de las escenas, hacen de Virgen una lectura ágil; pero sobre todo, es la intensidad de los problemas la que me atrapó. Esa capacidad adolescente de convertir un problema que puede parecer menor, o al menos pasajero, en cuestión de vida o muerte es lo que lo ata a uno a las páginas, en parte leyendo y en parte recordando.

Acompañar a Norman en este viaje de encuentros y desencuentros, de amor incondicional y de traición desmedida es una forma de acompañarnos a nosotros mismos a recordar aquellos tiempos donde el desamor era sinónimo de la muerte misma.

En cuanto a los personajes, puedo decir que el espectro es bastante amplio, si bien los dos principales –Norman y Leticia- son los protagonistas de casi todas las escenas trascendentales, existen otros que a medida que la historia crece y se enreda van tomando notoriedad, aunque algunos, a mi parecer, no son tratados con la justicia que merecen.

De forma sutil e inteligente, el autor nos va dejando pistas durante la novela para que al final, nosotros junto con el protagonista, logremos armar el rompecabezas y así poder cerrar esa historia y volver a empezar. Sin lugar a dudas, Virgen es una historia recomendable, el único requisito para leerla es haber tenido un primer amor.