Título: Un monstruo viene a verme

Autor: Patrick Ness

Editorial:  Nube de Tinta

Paginas: 208

ISBN: 978-98-719971-0-7

 

 

 

 

Sinceramente dudé sobre si hacer esta reseña o no. En principio no leí el libro con el objetivo de reseñarlo, simplemente, como todos, buscaba disfrutar de una lectura interesante en un género que es de mis preferidos. Motivado por los buenos comentarios que leí en otros blogs literarios y también —debo admitir— por el estreno de la película, decidí colocarlo primero en la lista de pendientes para cuando terminase de reseñar otros libros.

Desde sus primeras lineas el libro me generó algo de ruido. La historia comienza con Conor, un chico de trece años cuya madre padece de cáncer, atormentado por una pesadilla de la que nada sabemos hasta el final del libro —pesadilla que es absolutamente predecible y que el narrador en tercera persona no tienen ninguna excusa para ocultarnos mas allá del simple hecho de… bueno, de narrar la historia—. Inmediatamente a esta escena se presenta ante él un monstruo bajo la forma de un viejo árbol de tejo ubicado a los pies de una colina y que puede verse desde las ventanas de su casa. Este monstruo que dice haber sido llamado por Conor le plantea —porque no es una propuesta sino mas bien una imposición— que él le contara tres historias y luego sera Conor quien deba contarle al viejo árbol una cuarta.

Desde ese momento, la historia transita entre la vida de Conor en relación a la enfermedad de su madre. Relación realmente no muy explotada —en parte imagino debido a lo corto del libro—, dado que Conor se cierra en una negación perpetua de lo que está pasando. “Bueno, pero es un chico de trece años” dirán… es verdad, pero también es verdad que esto le quita riqueza a la lectura, dado siempre podemos saber como reaccionara  frente a los embates de la enfermedad o  el fracaso de los tratamientos.

Entre tantas cosas negativa si me parece destacar lo particular que es la personalidad del monstruo, fuera de caer en las características normales o en la libre asociación de la palabra monstruo con algo malvado y grotesco, este árbol de tejo tiene lo mejor de ambos mundos. De una inmensidad que podría abarcar el mundo —citando al propio texto—, con sus gestos grotescos y su voz inhumana, el monstruo nos deja saber todo el tiempo que es un ser superior a cualquier ser o problemática que se le pueda presentar, pero al mismo tiempo demuestra paciencia y comprensión —sin caer en el típico exceso de dulzura humana— para con Conor y sus pequeños actos de rebeldía, aún frente al constante esfuerzo de este para no comprender las historias que el monstruo le cuenta..

Bueno entonces… ¿vale la pena leer el libro? Teniendo en cuenta la corta extensión del mismo —yo lo leí en una noche y un poco de la tarde siguiente— yo les diría que no dejen de intentarlo. Cada uno es libre de encontrar en un texto lo que necesita para si. Si bien yo me vi decepcionado por el mismo y mis únicos recuerdos son la excelente caracterizador del monstruo y el bajo intento de llegar a la gente mediante un chico que pierde a su madre por el cáncer, otros podrán encontrar en él cosas mas ricas  de índole mas personal.