Título: Nunca es tarde para morir

Autor: Pablo Palazuelo

Editorial:  Auto publicación

Paginas: 610

ISBN: 978-84-60697-72-5

Cuando este libro llegó a mis manos llevaba mucho tiempo sin leer una novela negra y de suspenso. Al menos una como esta. 

Nunca es tarde para morir es el primer libro —auto publicado— de Pablo Palenzuelo que nos presenta una historia llena de suspenso, acción y sorpresas donde, con el correr de las paginas, la tensión se intensifica y uno se ve atrapado más y más. 

La historia comienza con cinco amigos y un pasado en común, todos de orígenes muy diversos, cuya reunión anual y una joven misteriosa sirven como disparador para esta aventura. A decir verdad, la presentación de estos personajes fue una de las primeras cosas que me causó algunos problemas. Como mencioné anteriormente, todos ellos presentan características muy diversas, desde su nacionalidad hasta su forma de hablar o de pensar. Toda esta información, presentada en los primeros capítulos, hace que sea un tanto difícil poder distinguirlos, al menos en principio, donde la historia comienza a desarrollarse. Este problema se resuelve a lo largo de la trama donde cada uno de ellos comienza a adquirir distintos niveles de participación y donde sus “peculiaridades” van asumiendo mayor importancia, como en el caso de Nickolái —a mí parecer uno de los personajes mejor logrados— con su sarcasmo y su desconfianza. 

Debo admitir que me sorprendí al terminar la novela y ver la cantidad de páginas —cuando se lee digital, es algo a lo que uno no presta demasiada atención—. A pesar de ser 610 paginas, la lectura es realmente ágil. La constante tensión en la historia, sumado a diálogos muy dinámicos —salvo una o dos excepciones— hacen de esta una novela sumamente atrapante. A diferencia de lo que leí en otros lugares, no considero que el autor haya caído en el vicio de la información innecesaria. Muy pocas veces pude encontrarme con algún dato o explicación que realmente no sumara nada a la historia o al contexto —tanto presente como pasado— en el cual se desarrollaban los personajes.

Nunca es tarde para morir, nos presenta una trama compleja, llena de misterios, espías, muerte, investigaciones y venganza donde, cuando uno cree haber encontrado la verdad, la historia gira sobre sí misma para dejarnos nuevamente descolocados y a la par de los protagonistas intentado descubrir cuál es el verdadero núcleo de la cuestión. En este punto debemos hacer una pausa para aclarar algunas cosas. Si bien la trama es compleja, eso tiene sus pros y sus contras. Por un lado logra que uno no quiera soltar el libro hasta poder descubrir que es lo que realmente está pasando pero, por el otro, también es fácil que nos perdamos en un mar de argumentos y tengamos que volver a leer ciertos párrafos o diálogos para asegurarnos que entendimos o que no nos estamos perdiendo de nada.

Algo que no terminó de convencerme fue el romance que sucede con el correr de la historia entre dos personajes que van adquiriendo cada vez mayor personalidad y protagonismo. Si bien es verdad que resulta importante para la trama, me hubiese gustado que se presentase de otra forma, mas paulatinamente y haciendo mas hincapié en la personalidad de Marian Bennett —personaje que, de una forma sutil se va volviendo crucial para la trama— y en los detalles de su personalidad que, prácticamente, la arrastran a vivir dicha historia.

Otro punto que me gustaría destacar es la ambientación lograda por el autor. Se nota casi desde el comienzo de la novela que, o bien conoce a la perfección la ciudad de Nueva York o bien se ha tomado el tiempo necesario para investigar sobre ella. A lo largo de toda la historia nos podemos encontrar con descripciones y anotaciones que hacen de esta una lectura muy sensorial donde las calles, edificios y monumentos se nos presentan para darle un marco a la historia.

A pesar de los distintos puntos que mencioné, es una historia que atrapa por su complejidad y por la facilidad con la que el autor se mueve entre sus personajes elevando a algunos y descendiendo a otros según la historia lo amerite. Llena de misterio y suspenso, esta novela es ideal para aquellos que disfruten de la tensión que tan bien este autor supo construir. Sin duda Nunca es tarde para morir, es una novela que merece ser leída.